Frenos tambor de los vehiculos

Los frenos de tambor están contenidos en un sistema de frenos en el cual los rotores (los tambores) giran cada uno en conjunto con las ruedas. En el interior de cada tambor se encuentran las zapatas, las cuales son componentes curvos cubiertos con material de fricción; cuando el freno es accionado, un cilindro empuja las zapatas contra el tambor forzándolo a detenerse.

Por muy resistentes y robustos que sean, con el pasar del tiempo sufren mucho desgaste; si no se les aplica el mantenimiento correcto, se acelera el deterioro y la aparición de fallas en sus componentes. Algunos factores que pueden ocasionar problemas prematuros con los frenos de tambor son:

Falta de lubricación: en las placas de soporte se localizan unas almohadillas o pastillas sobre las cuales debe aplicarse grasa para frenos. Si no se les coloca o no es suficiente cantidad, se hacen surcos en las zapatas, eso no permite que toquen la superficie del tambor de manera pareja provocando un frenado de forma ineficiente.

Desgaste o deformación de las placas de soporte: generan ruidos extraños en los tambores, pueden llegar a comprimirse e incluso bloquearse. Cuando las placas se doblan, las zapatas no se pueden apoyar del tambor y no logran frenar como es debido, además rechinan demasiado.

Desgaste de los bujes del árbol de levas: la leva en forma de S es una de las piezas de mayor importancia para el tambor. Se localiza en la salida del lado del accionamiento del árbol y por ella se da la inclinación de las zapatas de freno. El proceso que se efectúa entre ella, el árbol de levas y sus rodillos, crea mucha tensión y eso desgasta los bujes que son quienes le ofrecen soporte al árbol. Si no se atiende dicha situación, las piezas que ejercen fricción se desgatan de manera irregular y provocan un mal funcionamiento generalizado.

Defectos en la válvula del relé: no permiten que se libere la presión de aire al retirar el pie del pedal de freno, ello ocasiona que las zapatas se mantengan en contacto con el tambor y se acelera su desgaste.

Reemplazar los frenos de tambor no es tan difícil, no obstante, es preciso tener suficiente conocimiento, tiempo y hacer cierto esfuerzo físico. Tenga en cuenta que será necesario una revisión general del sistema de frenos, para detectar la causa que originó el mal funcionamiento del freno tambor, si no se estaría dejando la raíz del problema y las fallas del tambor regresarían continuamente.

Las averías a reparar no tienen por qué ser un quebradero de cabeza, la mayor preocupación suele ser la compra de recambios para reponer el daño, sin embargo, si le da una oportunidad a las piezas de segunda mano podría obtener buenos resultados. En un despiece de coche se tiene gran variedad de repuestos y además es posible localizarlos en línea, es una manera muy práctica y que no amerita salir de casa.